Pérdida de fuerza
Puede costar más levantarse, caminar o completar tareas que antes eran habituales.
El reposo y la enfermedad pueden dejar menos fuerza, movilidad o tolerancia para las actividades habituales. La rehabilitación ayuda a organizar una recuperación gradual y acompañada.
El plan considera el estado actual, las indicaciones del equipo tratante y las actividades que la persona necesita volver a realizar.
Puede costar más levantarse, caminar o completar tareas que antes eran habituales.
Las actividades pueden requerir más pausas o producir cansancio con mayor facilidad.
La evaluación ayuda a ordenar objetivos realistas y una progresión segura.
La atención parte por conocer tu situación actual y los objetivos que son importantes para ti.
Revisamos movilidad, fuerza, tolerancia y nivel de apoyo actual.
Definimos qué capacidades son más importantes para la vida cotidiana.
Ajustamos el trabajo respetando la evolución y las indicaciones médicas existentes.
Este contenido es informativo y no reemplaza una evaluación profesional ni las indicaciones de tu equipo de salud.
Identificaremos tu punto de partida y el plan más adecuado.